Termitas y Otras Cosas
Subterfuge, 2003
Formato: CD
Produc.: Javier Almendral y Pauline en la playa
Est. grab.: Blue Box
Dis. gráfico: Pauline en la Playa y Mario Feal
1. Cuento quitamiedos 2. Un erizo 3. Pasos de ratón 4. Me acurruco 5. Mi bañera 6. No hay lugar 7. Rumbo norte 8. Un buen sitio 9. Termitas, mariposas y otras cosas 10. Acabáramos 11. Una pizca de mi 12. Paralai
1. El Cuento Quitamiedos
Si es que cruje la madera del suelo, sólo puede ser su queja ante tanto pisoteo.
Y se arropa con alfombras tupidas. A veces está tan sola que se asocia con termitas.
No tengas miedo y escucha bien atento.
Es mi cuento aquel remedio quitamiedos. El que habla de las buenas musarañas, de los ruidos en desvanes polvorientos.
Es la oscuridad una gran artista. Suele moldear siluetas que te engañan a la vista.
Logra realizar figuras humanas. Y su material percheros con abrigos y bufandas.
No tengas miedo y escucha bien atento.
Es mi cuento aquel remedio quitamiedos. El que habla de las buenas musarañas, de los ruidos en desvanes polvorientos.
Si oyes un golpe seco es el viento que le gusta meterse en los ojos de los que los llevan abiertos y desnuda de una ráfaga las piernas bajos faldas y se hace el sueco mientras silva, azotando los tendales va y se lleva las camisas con un par de pantalones que se pone en ocasiones especiales.
2. Un erizo
Me he encerrado en la despensa y yo no sé si es sólo miedo o son ganas de comer.
Me he ido convirtiendo en un erizo, cruzo todo menos tu edificio…
Si algo me asusta o disgusta observaras, me hago una bola de púas y a rodar.
Me he ido convirtiendo en un erizo, cruzo todo menos tu edificio…
Tiendo a menguar por decisión, busco mi proporción, sólo un dedal de extensión.
Me he encerrado en la despensa, y yo no sé…
3. Pasos de ratón
Tantos cielos que dicen que uno son. Tantos sobre mí y yo aquí tan en el suelo.
Y doy pasos doy, pasos de ratón, pasos sin razón y otros son porque me muevo.
Y hay quien me toma el pelo. Y hay quien me invita a té.
Todos mis días son lo que quieren ser. Yo sólo marco las huellas de mis pies.
Tantos de traspiés, tantos de salón. Y uno, dos y tres, y cha cha chá y media vuelta.
Tantos que yo di, con tal decisión. Y algún paso atrás que lo das por precaución.
A veces yo bostezo. Me estiro hasta crujir.
Todos mis días son lo que quieren ser. Yo sólo marco las huellas de mis pies, las huellas de mis pies…
Rara vez se me olvida lo que he soñado ayer…
Todos mis días son lo que quieren ser…
4. Me acurruco
Me acurruco, tú conmigo, metamorfoseamos el salón y sufre el cambio a nido de amor.
Y jugamos a escucharnos nuestras tripas en conversación y hablan de pato chino y salmón. Pero hoy por hoy: ¡Precocinados!
Y todo sienta bien, hasta la irritación que causa el roce de tu barba. Cuando en plena agitación me besas con pasión.
Muy juntitos y abrazados, en el tocadiscos la canción de cuatro escarabajos.
Una caja como mesa, los cojines hacen de sillón y nos reímos del radiador, que hoy por hoy, ¡es el mechero!
Y todo sienta bien, hasta la irritación…
5. Mi bañera
Mi bañera, que buena sala de espera, que buen lugar de trabajo. ¡Ay! Donde siempre me relajo.
Y mi patito, va navegando hacia la orilla que se ha formado en mi rodilla gracias a tanto jabón.
Y quisiera, que en vez de agua fuera cava y de rectángula a ovalada pasara en un santiamén.
Quien me quiera que me compre una bañera. Que me instale azulejos con motivos tropicales… ¡Ay, ay, ay, ay!
Y entre espuma, calibro mi peso pluma. Y el agua que me aligera, rebosará mi bañera; Caerá fuera.
Y la esponja bordea todas mis curvas, visita mis recovecos llenita de agua y jabón.
Quien me quiera que me compre una bañera. Que me instale azulejos con motivos tropicales. Y cristales que se empañen con el bao. Donde pueda escribir y borrar.
6. No hay lugar
No hay para mi un lugar, ni por mí lo habrá, que me arrope.
Ni hay buen calefactor que me de calor, sólo entonces Yo lo sé porque viene y se va.
Y aunque lo entienda, no, no me consuela. Y no sé lo que hacer entre tanto vaivén, cuando empieza a doler.
Tan levemente Surge mi traspiés, Y es él quien me recuerda que…
No hay para mí un lugar, ni por mí lo habrá, que me calme. Ni hay hornos de cocción para el corazón, que desarmen lo que sé, porque viene y se va.
Y aunque lo asuma, no pierde amargura.
Y no sé lo que hacer entre tanto vaivén, cuando empieza a doler. Tan levemente surge mi traspiés, y es él quien me recuerda que…
No es tan normal sentir estar en el desierto o en mitad del mar. Ni entre un millar dejo de estar todo lo lejos que se puede sentir alguien. Y es que…
No hay para mi un lugar, ni por mí lo habrá…
7. Rumbo Norte
Yo recuerdo camino a San Lorenzo entre las tiendas de café. Y las piedras, tan suaves que se escapan a mis pies.
Y las algas, teñidas y arropadas por los restos de alquitrán. Y en el Muelle el mar se vuelve verde al nublar.
Y en la Cuesta, fumándose las flores, vertiendo los licores fermentados de frutas de verano.
Seguiré rumbo norte. Es mi vuelta a casa. Es mi dirección, mi compás, mi falseta…
Y ahora añoro paseo al Rompeolas cuando empieza a atardecer. Y en el Cerro camino contra el viento o con él.
Por las noches, reunidos en la Plaza etílicos e insomnes, acunados al ritmo atormentado de Tom Waits.
Seguiré rumbo norte. Es mi vuelta a casa. Es mi dirección, mi compás, mi falseta… Es mi introducción, mi compás, mi falseta…
8. Un buen sitio
Yo sólo soy, soy una línea llena de buenos sitios donde quedarse.
Y ahora tú estás lejos, tan lejos de este lugar que no tiene kilometraje.
Como lo harás para encontrarme, si es que voy a cambiar todas las flechas.
Y lograré desorientarte, niebla de desamor, cierro mis puertos.
No dejaré que me recorras, tan infinita es mi trayectoria.
Punto y final, no te molestes, no hay concesión de amor en mis peajes.
9. Termitas, mariposas y otras cosas
Si describo cual es mi sensación, son termitas royendo mi corazón. Tan lentamente, tan suave, sin dolor…
Esas son las cosas que me pasan continuamente. Esas son y pasan sin siquiera saber que me ocurren por él.
Y otras veces me siento esquimal. Y no tiemblo por síndrome polar. Tan ricamente, tan suave , sin dolor…
Esas son las cosas que me pasan continuamente. Esas son y pasan sin siquiera saber que me ocurren por él.
Y no puedo dormir, y me cuesta comer… ¿Qué podrá ser?
Tantas otras, revolotean en mis tripas mariposas que se quieren posar. Alegremente, tan suave sin dolor…
Esas son las cosas…
10. ¡Acabaramos!
No es tarde para aprender, prometo tener más cuidado. Y pensarlo, la próxima vez prefiero contar hasta diez.
¡Acabáramos! Haber avisado. Si lo llego a saber ni borracha me quedo a tu lado, a esperar ver en ti ese cambio brutal que no tendrá nunca lugar…
Pero no es tarde para aprender…
11. Una pìzca de mí
Sólo quisiera ser tu café, tu cuchara, tu plato, el mantel, tu albornoz, tu loción de afeitar para permanecer más cerquita de ti, pegadita a tu piel, sin que lo puedas notar…
Y bucear en el agua que puedas beber, quiero ser tu sombrero, tu percha, tu tarro de sal del que puedas coger una pizca de mí cuando tu quieras. Me convertiré en tu cinturón para agarrarme bien…
¡Oh! Y tantas vueltas para decir, para explicar. Tantas, tantas vueltas cuando no estás, y cuando estás, soy felíz.
Y bucear, en el agua que puedas…
12. Paralai
Doy por mi auto compasión una oración. Don el que esté en mis recuerdos que ahora mismo ya son cientos. Y aquí estoy.
Que me extirpen por favor el sinsabor. Sí, que me tejan a ganchillo uno a uno mis nudillos. Y así estoy.
Son, esas cosas que ahora son de otro color. Son el que marcan en los cielos donde van los perros buenos.
Doy otra mano de almidón al corazón. Que hoy con tu ausencia se me agrieta, y al garete quien no entienda que es amor.
Que yo menguo este dolor con devoción. Sí, que el quererte con locura para mi es la mejor cura.
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